Todo lo que necesita saber sobre las cerraduras de embutir II

Todo lo que necesita saber sobre las cerraduras de embutir II

Todo lo que necesita saber sobre las cerraduras de embutir IIEn esta nueva entrada le presentamos la segunda parte de la serie donde le ofrecemos datos muy interesantes que tiene que saber sobre las cerraduras de embutir. Si se ha perdido la primera parte aquí le dejamos el enlace de nuestro blog.

Insertos de cerradura

Como estas cerraduras suelen ser antiguas, es muy importante saber cómo repararlas y si tienen algún defecto. Estas cerraduras suelen encontrarse en casas antiguas con mucho óxido. Para dar una segunda vida a estas cerraduras, puedes eliminar el óxido, limpiar las cerraduras y pulir el metal. Como se ha mencionado anteriormente, una cerradura con tapa puede desmontarse separando las manillas de la cerradura y la tapa del cilindro de la cerradura. El óxido puede interferir en el buen funcionamiento de los mecanismos de cierre o incluso hacerlos completamente inoperantes. Para eliminarlo, puedes hacer varias cosas. Puedes utilizar vinagre, esmalte comprado y electrólisis.

Vinagre

En este método, basta con colocar las piezas metálicas oxidadas en un recipiente con vinagre (idealmente con un nivel de acidez del 5%). A continuación, deje el recipiente durante un día aproximadamente. El metal debería hincharse visiblemente, lo que significa que el proceso está funcionando. Químicamente, el vinagre ácido (ácido acético) reacciona con el óxido. No te aburriré con la fórmula, pero el producto final es una solución de agua y acetato férrico tres, que es soluble en agua (se disuelve en agua). Cuando hayas terminado, puedes verter el líquido y cubrir el metal con una capa de bicarbonato de sodio para neutralizar el ácido. Lávalo de nuevo y luego seca bien el metal para evitar que se oxide. Los abrillantadores disponibles en el mercado deberían reaccionar de la misma manera ante el óxido, pero sólo hay que frotar el metal.

Todo lo que necesita saber sobre las cerraduras de embutir IIElectrólisis

Se puede utilizar la electrólisis si el óxido está muy profundo en el metal. Dado que estas cerraduras pueden tener varias generaciones, es posible que necesite algo tan fuerte como la electrólisis. El proceso consiste esencialmente en hacer pasar una corriente eléctrica a través de un líquido (agua en la mayoría de los casos), lo que provoca un cambio químico en el óxido de hierro (óxido). Esto elimina el óxido sin dañar el metal al que se adhiere. Para este proceso se pueden utilizar balanzas de diferentes tamaños y capacidades. Probablemente no necesites una plancha de refuerzo o un tubo de plástico grande para las partes de la hebilla, como afirman las instrucciones de algunos vídeos. Las herramientas básicas que necesita para este proceso en casa son un recipiente no conductor (no metálico), alambre metálico (no de cobre), mecanismos de cierre oxidados, una forma de colgar los mecanismos de cierre y el alambre metálico, y sal de cocina. La forma más fácil de completar el proceso es aplicar una corriente eléctrica tanto al cable como a los componentes oxidados.

La forma más fácil de completar el proceso es:

Llene un recipiente no metálico lo suficientemente grande como para contener las piezas metálicas corroídas con agua caliente.
Añade unas cucharadas de sal al agua (el agua caliente disolverá la sal más rápidamente).
Sumerge parcialmente el cable en el agua y asegúralo para que no se caiga al agua.
Conecte el extremo positivo del cable y asegúrese de que el cable no entre en contacto con el agua.
Sumerge el mecanismo de cierre en agua (si vas a montar varias piezas, asegúrate de que están conectadas con un metal que no sea cobre) y fíjalo al recipiente con un tapón metálico para que no pueda moverse libremente.
Coloca el extremo negativo en la abrazadera metálica (la que está en contacto con la hebilla).
Encienda el aparato y, si ha seguido el procedimiento correctamente, debería ver el resultado (burbujas saliendo de la hebilla) casi inmediatamente.
Dependiendo de la rejilla, este proceso puede durar entre 20 minutos y 2 horas (también depende del tamaño del recipiente, la superficie de la parcela, etc.). El agua adquiere un color marrón y se forma una película negra en la superficie, lo que indica que el proceso está funcionando. Cuando retire los componentes de la cerradura, asegúrese de desconectar la corriente antes de manipular el agua o las piezas de la cerradura. Por último, aclare las piezas metálicas, ya que están recubiertas de una solución marrón debido a la reacción química, y límpielas con lana de acero (u otro abrasivo).

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